EL MISTERIOSO CASO DE LA REPUTACION DE RYANAIR.

La imagen de Ryanair patas arriba… o no?

Lo hemos visto todos. En los últimos meses, las noticias sobre los numerosos incidentes  y prácticas irregulares que cometía Ryanair se sucedían y propagaban por los medios de comunicación. La noticia corría como la pólvora y muchos pensaron que sería el principio del fin de Ryanair. El poder de los medios de comunicación y las redes sociales al servicio del acoso y derribo de una compañía que ha revolucionado el mercado y ha sido el abanderado del modelo low cost, que tanto daño ha hecho a la competencia, y tanto bien al consumidor. Al menos al bolsillo del consumidor, pues uno que es usuario frecuente de los aeropuertos, reconoce que Ryanair pone un especial interés en que su viaje sea incómodo.

La campaña de desprestigio ha sido brutal, y lo cierto es que cualquier empresa se hubiera tambaleado de haber recibido tal aluvión de críticas y dejado al descubierto muchas de sus miserias. Si buscamos en google noticias acerca de Ryanair, veremos cientos de incidentes reflejados, denuncias por corrupción y evasión de impuestos de la compañía, prácticas de dudosa ética aprovechando la mala situación de la competencia, sentencias en su contra por retrasos…

Y los aviones siguen llenos. Seguimos haciendo las incomodísimas colas al embarcar sin sitio para dejar nuestro equipaje y soportando las ventas en cabina en sus desagradables equipos de megafonía, donde nos venden mapas, puros que no sueltan humo, sorteos de muchos millones de euros, en espacios reducidos entre asientos donde a duras penas puedes moverte.

Ryanair no promete nada más que un vuelo económico y puntualidad. Y ese es el secreto de su éxito en la comunicación. Todas las quejas que escuchamos  por parte del consumidor en esta campaña de desprestigio han sido contestadas por parte de la compañía con el mismo mensaje: Cumplimos con la ley y no somos los únicos a los que les pasan estas cosas. Es decir, Ryanair nunca ha ofrecido un vuelo de ensueño, ni ser una parte indispesable de las vacaciones de tu vida, algo idílico o vestido de felicidad.

Ryanair nos ofrece vuelos a bajo coste, para que por cuatro duros te puedas presentar en cualquier parte de Europa. Su mensaje esta desprovisto de poesía, porque va directo al bolsillo y saben, que por mucho mal que quieran hacer a su imagen acerca de las incomodidades, no hay de qué preocuparse. Ellos no venden viajes cómodos, sino puntuales y baratos.Y esto es lo que hay.

De modo que aunque algunas noticias hicieran referencia a supuestas prácticas que atentaban contra la seguridad del viajero, a los que Ryanair siempre ha contestado firmemente que están cumpliendo estrictamente la ley, los consumidores habituales de la aerolinea no van a cambiar de actitud.

Quizá Ryanair no fidelice, pero su producto si. Por una razón muy clara, y más en estos dias. Y es que poderoso caballero, don Dinero